sábado, 15 de noviembre de 2014

Alada



Mis primeras palabras apenas son balbuceos; nacen y mueren antes de alcanzar tus oídos. Doy un paso al frente y disimulo valentía, enredando mi voz  a tu cuello y murmurando deseos. Crecen,  sutiles y atrevidas, las frases en mi boca, y al fin consigo retener tu mirada. Más cerca. Los susurros rozan tu piel y aligeran mi cuerpo. Sé lo que quiero.
Ya a mi alcance, mis labios se abren y pronuncian tu nombre. El miedo se transforma, rompe la crisálida silenciosa. Tu aliento en mi aliento demuda nuestra historia, y los sueños, inquietos, alzan el vuelo.

2 comentarios:

  1. De nuevo en tu mejor versión, en tu estilo preciosista y lírico, con el corazón gobernando la pluma, y los sueños derramados sobre el papel.
    Nunca dejes de soñar despierta.

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  2. Un microrrelao que rezuma personalidad por los cuatro costados. Besos alados y palabras que se liberan. Has descrito con precisión los pasos que siguen las letras antes de formar las frases perfectas: las que te acercan al amor.

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