viernes, 30 de enero de 2015

Rendida




Te busco hambrienta, sometida a recato y obediencia, con la piel esclava de tus gestos. La mirada en mis pupilas se dilata y, feroz, tu aliento devora  mis suspiros. Tu boca se perfila intangible, y protestan doloridas las yemas de mis dedos. Apartas el deseo con palabras vanas, mientras tiento a la suerte sin pudor. Solo un beso.
Enredado ya el deseo en la lucidez perdida, prendes mis manos. Sonríes, miras, esperas; y en el silencio transparente del encuentro, tiemblo.


3 comentarios:

  1. María, un microrrelato donde los sentidos juegan a amarse con cada palabra, al igual que esos dos amantes apasionados que se citan.

    Aplaudo el uso de la prosa poética que acentúa la pasión del micro.

    ¡Buen trabajo!

    Abrazos.

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  2. Una vez más, cuando te adentras en el territorio de los sentimientos y las emociones, rezumas belleza en tus palabras y en las imágenes que construyes con ellas, que no pueden dejar de remover todas las fibras.
    Un texto precioso y redondo.

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  3. Y de repente entro en un jardín olvidado y encuentro que el alma florece cuando uno menos se lo espera. Precioso micro que eriza la piel, no apto para cardíacos.

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