viernes, 17 de junio de 2016

A este lado

         


El proyecto de muro, dibujado en mi mente, se alza en una hilera de piedra negra. Y una verdad, aún más oscura, arrastra el alma hasta el otro lado.
Es mi sombra la que cruza los resquicios, no soy yo. Ya no.
La pared se eleva por encima de mi propia fe, embebida en esta mezcla de barro y lágrimas.
Es el silencio de la oscuridad, del hambre de amor, del ayuno de esperanza.
Recuerdos fundidos en plomo, engastados como parches en la roca. La misma que me aplasta el corazón, perdido en algún punto de esta frontera. El cruel peso que ha matado las mariposas, una tras otra.
No ves el funeral de mi cuerpo porque ya no puedes escalar tan alto.
El vacío que me consume devora el latido, muerde mis entrañas, y me machaca los pies.
Ya no camino. Me detuve hace días en el vórtice de este huracán de tiempo; el que arrancó de cuajo las agujas de nuestro reloj.
Y de nuevo toca sangrar por mis alas desgarradas, y dejar volar a cielos ajenos los sueños que no quisimos.  


1 comentario:

  1. Se adivina un punto de inflexión entre tus relatos anteriores y este de ahora y el que publicaste después. Es como si la escritora se desdoblase en dos universos diferentes. Y este texto de emociones contenidas no deja indiferente. Maravillosa manera de expresar sensibilidades la tuya. Bravo.

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