martes, 24 de mayo de 2022

El dolor infinito

 


La Parca planeó al alba sobre nuestro hogar y se llevó a mi niña junto con la fiebre y el llanto. Su negra sombra también debió de alcanzar al viejo cuco que dormitaba silencioso en el reloj, porque ya nunca más se sucedieron las horas.


Microrrelato para Esta Noche Te Cuento.


lunes, 23 de mayo de 2022

Impronta

 


Mi madre devora cualquier libro que cae en sus manos. La observo masticar despacito, y al tragar pone la misma cara que yo al comer helado.

Unas veces, las frases se quedan atrapadas entre sus dientes y se desprenden de forma inesperada en medio de alguna conversación. Otras, las letras caen como migajas sobre su falda, y las recojo para guardarlas en mis bolsillos. A escondidas las reúno sobre mi escritorio, y hago una macedonia de palabras nuevas que me deja un delicioso sabor de boca.

 De mayor quiero alimentar así mis pensamientos. Nunca he conocido a una persona más fuerte que ella.


lunes, 16 de mayo de 2022

Ogresa


Creyeron que solo existía en los libros, que su silueta era alargada como el filo de un sable y que se alimentaba de las cosechas que arrasaba a su paso. Pero la noche que entró aplastando los cercados del pueblo, descubrieron su insaciable apetito y su especial predilección por los niños. Los arrancaba de casa, y aguardaba a que el olvido consumiera sus cortas historias infantiles. El día que Olek consiguió escapar de sus garras, después de contemplar de cerca su feo rostro, gritó con todas sus fuerzas: «¡Te odio, Guerra!».

Aunque, para entonces, el monstruo ya había devorado amigos y juguetes.


Microrrelato para Esta Noche Te Cuento.

 

sábado, 7 de mayo de 2022

Las mareas de Galileo



El influjo de la luna transforma los océanos y obsesiona a Miguel, que no cesa de descubrir constelaciones en la espalda de Sofía. Ahora miden el tiempo en pulsos. Alguien antes que él encontró el reloj perfecto en el latido del corazón.

Y, mientras en las noches de solsticio sigue creyendo que todo cuanto hace girar el universo es fruto del amor, las leyes de la física se abren paso en su cuerpo en un movimiento rectilíneo uniformemente acelerado.


Microrrelato para Esta Noche Te Cuento.


 

jueves, 14 de abril de 2022

Cuaderno de bitácora

 


Aún tiembla el pulso tras la caricia.

En la línea imaginaria de un norte 

que perdimos en las manos.

 

Rendidos al trazo del nuevo mapa

que invento en tu cuerpo

y tú aventuras en mi espalda.

 

Cuántas palabras sumergidas

en este océano de sueños,

a la deriva de más tiempo,

ancladas a tu mirada.

 

El lugar donde muere

la cartografía de un abismo,

que nos traga y rasga la piel,

y nos tatúa el deseo

a tinta y fuego.

 

Si las piedras hablaran,

recordarían el tacto

de las palmas apoyadas,

la voz hambrienta,

abriendo rutas sinuosas,

y más grietas, y el mundo

inexplorado de tu risa.

 

Encontré el camino de tu boca,

vorágine y calma, estallido

de mis puntos cardinales,

el juego de la luz y lo prohibido.

 

Porque, siendo tuyos

el corazón y el destino,

nos condenamos

a vagar sin estrellas.

 

Pero los besos

navegan ya solos,

anhelando confesarte

mi naufragio.

Todavía se duelen los labios 

en este castigo.

miércoles, 30 de marzo de 2022

Polaridad


Cada milenio, con el crujido seco de una nuez, se abren las puertas del inframundo para poner sobre la faz de la tierra a uno de sus ángeles caídos. El objeto de tan inexorable ritual es volver a recuperar las perversas artes de las tinieblas, habilidad que han descuidado por pasar demasiado tiempo acomodados entre almas condenadas.

El forastero de alas negras hace rato que deambula, dispuesto a soplar el susurro invisible de la violencia sobre humanos vulnerables; sin embargo, antes siquiera de alcanzarlos, percibe que la ira ya inundaba el suelo bajo sus pies. Lejos de desalentarse, busca resquicios de maldad sin colonizar, y amanece sobre un moderno rascacielos de oficinas deseando nutrir de tentaciones la enorme incubadora de pecado.

En un batir de alas infernal, agita envidias y ambiciones sobre sus cabezas, pero en aquella atmósfera saturada no queda espacio para una sola vileza más.

Desconcertado recorre el camino de vuelta para dar la voz de alarma, sin percatarse de que su temor ha hecho crecer una descarada pluma blanca sobre su espalda, fastidiando su regreso. Atrapado y sin trabajo, empieza a plantearse que, dadas las circunstancias, como ángel de la guarda tal vez tenga mejor futuro.

Microrrelato  para Esta Noche Te Cuento.

 

lunes, 14 de febrero de 2022

Deshielo


Con los primeros silencios llegó un frío inusual que empañó todos los espejos de la casa. Y, aunque ya no consigue ver su propio rostro reflejado en ellos, aún puede seguir la estela de vaho que dejan las palabras de él por el salón. La indiferencia hace crecer cada mañana una gruesa capa de nieve sobre la que es difícil caminar al despertar. Pero ella, que mantiene encendido su fuego interior, va abriendo caminos que le permiten alcanzarle al llegar la noche.

Hoy las caricias se han helado sobre sus cuerpos, abriendo grietas en la piel y anunciando nuevas tormentas. Y, mientras él asegura que puede vivir en ese iglú que han fabricado, ella derrite con rabia las últimas lágrimas escarchadas.


Microrrelato invernal para Esta Noche Te Cuento.

martes, 8 de febrero de 2022

A mordiscos


Encontramos el lugar

donde el vértigo

desnuda el instinto

y se cobra las esperas,

en el preámbulo

de una mirada hambrienta.

 

Y, al cruzar la línea sin ley

 que ataba nuestros pasos,

caímos al vacío.

 

Ahora trepan

tus dedos en mi recuerdo,

enredados en mi pelo,

y cedo a la sonrisa torcida

y a la deuda de tu boca,

donde nunca hace frío.

 

Retorno al fuego

de los labios y al roce

tibio de tus manos

bajo la ropa,

al suspiro en rebeldía,

a la impaciencia de la sed

apenas calmada,

y apuntalamos con un beso

el deseo en las entrañas.

 

Más humedad

en la lengua anudada,

en el sueño de las mañanas

de sol y lluvia.

 

Y menos pudor

en tus caricias,

cayendo en cascada

por mi cuello.

 

Tuyo es el edén

de mil promesas

escondidas en mi cuerpo.

Mío el caos, y el anhelo

desgarrado de tu esencia.