lunes, 27 de septiembre de 2021

Voltaire y la enciclopedia del corsé





Desde que me han anunciado en casa de mi adorada Madame Geoffrin, percibo que algo insólito se cuece aquí. La cocina se ha trasladado al salón, donde se hornean genuinas ideas ante la atónita mirada de conocidos caballeros de peluca y rostros aún más empolvados que el mío. Las damas ilustradas se sacuden las palabras prendidas en sus sobrefaldas, que saltan de silla en silla como gotas de levadura. La literatura crece y se expande amasada bajo las manos femeninas, y no hay ciencia experimental ni filosofía que explique tal fenómeno.

El respetado Benjamin Franklin, especialista en electricidad, verifica que aquel suceso no es corriente; y los invitados participamos solemnes en la fluida conversación, a la par que escuchamos sorprendidos cómo ha de repartirse equitativamente el pastel. Y, aunque hay algún «chevalier» contrariado al que los vapores de la nueva receta le han bajado los rizos, la novedad corre ya por París como la pólvora.

No importa ―les instruyo― que tiempo atrás la pluma satírica de Molière hubiera vertido su veneno en algún libro de ingredientes. Hay mucha sabiduría concentrada en pequeños frascos, y las «salonnières» han cambiado el perfume de las delicadas especias por el dulce aroma de la libertad. Mon Dieu! Les femmes!



sábado, 29 de mayo de 2021

Golpe de gracia

Autora: Teresita Gómez Vallejo

La tía Herminia está sumida en una profunda tristeza desde que su novio la abandonó una tarde de verano. Le confesó que amaba a otra mientras disfrutaban del día junto al mar, de modo que él se fue por donde había venido, y ella regresó a casa con todos los bártulos. Fue tal el disgusto, que al llegar se enroscó sobre sí misma como una caracola y mantuvo su ostracismo durante los siguientes cuarenta años.

Semejante abandono de espíritu ha hecho que hoy la parca viniera a buscarla, y al entrar se llevara por delante el perchero donde seguía colgada la bolsa de la playa, aún intacta. La toalla ha salido volando, y de ella han caído un kilo de arena, su corazón roto, los hijos que nunca tuvo, los sueños perdidos, y una enorme pelota azul que ha golpeado a mi tía en mitad de la frente.

Todos nos hemos quedado mudos de la impresión. Menos ella, que ha dicho algo sobre recuperar el tiempo y ha salido camino del paseo marítimo. Ahora nos preocupa la muerte, que se ha quedado con un palmo de narices y mira de reojo a mi madre, que parece al borde del colapso.

 

jueves, 13 de mayo de 2021

Así nacen los héroes



 

Lo miró un instante y observó su cara de terror. Un curioso burbujeo removió su estómago, y notó una sensación de calor ascendiendo desde sus pies hasta las orejas, tan intensa que lo obligó a detener sus pasos.

Sabía que solo tendría una oportunidad antes de que aquel abusón propinara un puñetazo al chico arrinconado en el patio. Pero, a veces, en el fragor de las batallas más nobles cuesta calcular la distancia con el enemigo, y el destino ya había decidido cómo habría de librarse el combate. Antes de que aquel puño en vuelo rasante encontrara su objetivo, se estrelló de lleno en la boca de la barrera humana que nadie vio llegar. A Miguel nunca se le dio bien controlar los tiempos.

La herida sangrante y sus ojos desafiantes fueron suficientes para persuadir al matón, pero lo que realmente le acobardó fue la firme promesa de delatarlo al director. Con una paleta menos y la férrea decisión de cambiar las cosas, volvió a entrar en el colegio.

A pocos metros, un niño tembloroso, que aún no salía de su asombro, recogía un diente ensangrentado. Lo limpió con mucho cuidado, justo antes de guardarlo en su bolsillo como un tesoro.


domingo, 9 de mayo de 2021

No habrá paz para los malvados

 



Vendió su alma al diablo por alcanzar el poder. Aplastó con él a cuantos se interpusieron en su camino. Eliminó desde el más peligroso tiburón hasta su insignificante jefe de mantenimiento, cuya vejez y lentitud le recordaban el inexorable paso del tiempo. Cuando sintió la punzada en el corazón, subía en el ascensor hacia su despacho en la última planta de la torre más alta de Madrid. Pidió a gritos una nueva oportunidad.

La respuesta llegó con un inexplicable apagón en el edificio.



sábado, 8 de mayo de 2021

Resurgir

 


Era lo único que podíamos hacer por él, dadas las circunstancias. Los vecinos fuimos a arroparle con palabras de consuelo, pero el consternado librero, sentado sobre los restos de su tienda calcinada, permanecía inmóvil con la cara llena de ceniza. Solo pareció reaccionar cuando una niña le entregó un viejo libro de mitología, rescatado de entre los escombros.

Cuentan que al alba lo vieron ascender hacia el cielo a lomos de un ave fénix. En seguida supimos que pronto habría una nueva librería en el barrio.


lunes, 3 de mayo de 2021

Los mejores amigos

 


Hemos aceptado a su amigo invisible como un miembro más de la familia. Parece que eso ha tranquilizado a nuestra Eva, y también al niño sin nombre. Ahora ya no la regañamos cuando habla sola, ni rompe juguetes para culparlo a él y llamar la atención. Como nos indicó la psicóloga, nuestra preocupación desaparecería al entender que es una etapa pasajera.

Pero esta noche la he descubierto llorando a escondidas. Dice que odia que se oville en nuestra cama y nos dé un beso en la mano; que nunca le gustó, y que ya venía con la casa nueva.


martes, 27 de abril de 2021

Mula de carga

 


Regresaba siempre a casa acompañada de su dueño. Después de todo un día de trabajo, se arrellanaba junto al hogar para buscar descanso. Él le acariciaba el pelo castaño y encrespado, y murmuraba: «La existencia es sacrificio».

Juana miraba la lumbre, tragaba su dolor y soñaba con ser la protagonista de su propia vida.

Por eso, aquella noche decidió entregarlo a él en ofrenda mientras dormía. Porque las mujeres como ella no entendían de metáforas, pero sí de matar a degüello al cerdo que tocara.


lunes, 26 de abril de 2021

El sueño del baobab


Mi amor:

Tú no lo sabes, pero ya es otoño ahí fuera. Tu estación favorita. Aunque hace tiempo que dejé de mirar los meses en el calendario, algo ha hecho que mis pasos se detuvieran en mi paseo diario hasta aquí. Ha sido el sonido de las hojas ocres bajo los pies lo que me ha sacado de mis pensamientos. Solo entonces he sido consciente de que el viento ha cambiado, ahora hay menos claridad en el paisaje y hace más frío. Mucho más frío. Es curioso cómo una minúscula señal en mi cerebro ha desplegado sus hilos por todo mi cuerpo para provocar un incendio en pleno corazón. Bien podría haber ardido toda la hojarasca en ese instante, que el mundo me hubiera encontrado esta mañana convertido en cenizas.

Teníamos planes para estas fechas. ¿Lo recuerdas? Una escapada hacia el sur para conocer esos árboles que tanto te gustan. Siempre dices que los baobabs son como los avestruces del mundo vegetal, que parecen esconderse bajo tierra para hacerse invisibles y no ver el peligro. Así es mi vida ahora, Elena; como una premonición que ha puesto mi universo del revés, y tu luz, esa con la que solías iluminar cada rincón de nuestra casa, ha desaparecido.

Esto no entraba en nuestros proyectos, ¿verdad? Ninguno pensó jamás que este viaje lo emprenderías sin mí, sin tu risa contagiosa, sin nuestros sueños. Aquel maldito cruce decidió que ya no habría más camino que recorrer, y me dejó tu cuerpo inerte y un destino del que ahora no sé hacerte regresar. Observo esta cama que te anudó las alas y me pregunto si, cuando despiertes, recordarás cómo era volar. Porque despertarás, y me encontrarás aquí para darte impulso. No me canso de decírtelo al oído, de gritártelo en mis besos, de escribírtelo con mi dedo en la palma de tu mano. Te amo.

He tenido que perder tu aliento en mis labios para darme cuenta de dónde provenía el aire que llenaba mis pulmones. Una burbuja de oxígeno se quedó prendida en tu almohada y, al despertar, me trajo el aroma de tu piel bajo las sábanas. Otra explotó sobre el sofá donde cada tarde se arremolinaban nuestras palabras, y me devolvió cada conversación. Tu voz. Nunca te hablé del hambre de caricias que me provocan tus susurros.

La más frágil la traigo guardada en el bolsillo. La encontré flotando en un cajón mientras buscaba el consuelo de tus cosas. Esta la haré estallar en el momento en que coja tu mano para decirte que nuestra pequeña ha dicho su primera palabra.

Prométeme regresar, mi amor, antes de que en mi desesperación consuma mi última bocanada.

Eternamente tuyo.

Miguel


Segundo premio del XV Certamen de cartas de amor y desamor «Los Novios de El Mojón», del Ayuntamiento de Teguise (Lanzarote).