jueves, 19 de junio de 2014

No somos nadie


Nos lamentamos, hipócritas, de no haberlo visto venir. Las raíces estaban sueltas, las ramas eran pesadas, y la inclinación iba en aumento. Pero una vez se hubieron llevado al hombre, aplastado por el árbol, la gente todavía encontró entretenimiento observando cómo los bomberos cortaban el enorme tronco sobre la acera. 
Matilde se colocó el audífono y escuchó el rugido de las sierras en la calle. Salió de la casa intrigada por el ruido, preguntándose dónde demonios habría ido su Antonio a buscar el pan.


miércoles, 18 de junio de 2014

Ideas peregrinas


Junto al muro del cementerio había un árbol cargado de avellanas. Los niños solíamos tapar con ellas los huecos que habían dejado las balas. A mi abuelo lo mataron en ese lugar cuando, haciendo honor a su juramento hipocrático, decidió volver al pueblo para atender a sus enfermos;  no sospechaba que por ello lo harían fusilar.
Nunca supe qué agujero era el suyo; de haberlo sabido, hubiera metido mejor una castaña. La abuela dice que le gustaban a rabiar. Me contuve porque los demás me habrían plagiado la idea, y entre todos nos hubiéramos cargado la memorable pared. 




martes, 17 de junio de 2014

Nacimiento de una musa



Como en un ritual ancestral, descalza sus pies y lava sus manos con agua de jazmín. Con los ojos cerrados escoge, al azar, un libro de la extensa biblioteca. Despacio, acaricia su piel con la yema de los dedos, y desliza el resto de sí hasta la primera página. Abstraída del mundo, se entrega a la lectura desprendiéndose de todos sus pensamientos, deshaciendo su cuerpo en emociones ajenas, hasta que finalmente desaparece tras un puente de puntos suspensivos, o enredada en un signo de interrogación. 
Ahí  permanece atrapada hasta que un ingenuo escritor, en busca de palabras, la encuentra dormida justo sobre la idea que necesitaba. A partir de entonces, les tocará a ellos entenderse. 

miércoles, 11 de junio de 2014

La caída del conquistador











Cuando la marea nocturna me dejó en la orilla de aquella playa desconocida, decidí arriesgarme y me adentré en tierra virgen para explorar la exótica naturaleza. Enredé en mis manos las suaves lianas, y me erigí firme sobre arenas movedizas. Descubrí parajes de vertiginosas pendientes, y encontré sabores dulces y prohibidos.
De todos los puertos a los que había arribado anteriormente, ninguno se resistió tanto a mi salvaje conquista. El hallazgo de una sola amazona cambió el objeto de todas mis expediciones: una esclava en cada isla, que luego dejaba abandonada. No me importó caer en la tentación de recibir nuevas lecciones de monta, y me convertí en un discípulo obediente, hambriento de enseñanza.
Pero, iluso de mí, cuando llegó el momento de regresar extenuado por tan deliciosa experiencia, ya no supe encontrar el camino de vuelta. Aún sigo prisionero. 


martes, 3 de junio de 2014

Somos mentira


Esta noche destilo libertad bajo una máscara escarlata. Quisiera saber si acudirás a nuestra cita. Te descubro, al fin, tras tu antifaz, buscándome en medio del bullicio y, cuando tu mirada me alcanza, sonríes. De nuevo juntos, tocándonos con sagrada devoción, como hace justo un año. Cede mi cuerpo a la firmeza de tus brazos mientras bailamos. En medio del gentío puedo escuchar tus palabras, aun siendo un susurro en mi oído.
Tiemblo; hace tanto que nadie me hablaba así... Me pregunto dónde estuviste cuando las afiladas garras del tiempo arañaban mis días. Tú silencias mis pensamientos con un beso. Rendida al placer de tus caricias, sigo uno a uno el misterio de tus pasos, hasta llegar al refugio de nuestro último encuentro.  Piel con piel, deshacemos en amor tan larga espera, para aguardar después, como ausentes, la despedida.
Al amanecer, descubro nuestras máscaras sobre la almohada. Silenciosa, salgo en tu busca y te encuentro, como siempre, sentado junto a la mesa de la cocina, leyendo el periódico. Saludo, y tú me respondes con desgana, apenas sin mirarme. “No importa”, me digo mientras me dispongo a prepararte el desayuno. Solo queda un año para que regrese el Carnaval.