viernes, 1 de enero de 2016

La sombrerería


Cuentan que, cuando el mundo sueña, hábiles ladrones de guante blanco se cuelan entre las páginas de los libros y roban los objetos más inusuales. Simón, el más distinguido entre ellos, tiene predilección por los sombreros de todas las formas y colores. En su guarida oculta el «Fedora» del cazador que venció al lobo, el chambergo con pluma y hebilla del gato con botas, y el gorro de pico verde del valiente Robin Hood. Pero yo sé que son muchos más los que completan su colección y que, cuando gana su vanidad, se pasea por las calles presumiendo de botín.
―¿Y qué sucede cuando sus propietarios descubren que los han perdido? ―pregunta el pequeño Miguel.
―Entonces, acuden a nuestro taller ―responde su madre― y les hacemos un nuevo modelo, aún más bonito.

El niño sonríe orgulloso, pensando que su familia posee el mejor negocio del mundo.

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